Una piedra en el camino
Después de dos años, tres meses y veinte días en aquel hospital, mi familia adoptiva ya me había olvidado. Lo supe porque apenas unas semanas después de que me ingresaran, dejaron de visitarme. Así que, cuando conseguí llegar a la casa del guardia civil, guiándome por los excrementos que dejaban por la carretera los burros de los pueblos cercanos, comprobé con tristeza cómo no quisieron abrirme la puerta. Uno de mis hermanastros, incluso, vació una escupidera desde la ventana más alta de la casa y todo el orín cayó sobre mí. Lo peor fue que parte del líquido entró por mi garganta, a través de la cánula que cerraba mi traquea, y me produjo una abrasión en los tejidos internos que no llegó nunca a curarse. Tenía que dar un nuevo rumbo a mi vida y decidí echarme a los caminos para buscar fortuna y ganarme la vida como mejor sabía, soportando los crueles ataques de la gente. Sólo tardé unos instantes en tomar la decisión de instalarme en una carretera secundaria con un cartel que decía: "puedes desahogarte conmigo por dos duros". Al principio, ese mensaje no se entendió correctamente y, en un par de ocasiones, algún viajante trató de sobrepasarse llenándome la boca de genitales. Fue duro, la verdad, hasta que me di cuenta de que tenía que cambiar mi anuncio por el de: "puedes putearme, sin taparme los agujeros, por dos duros". La cosa fue a mejor. Unos me tiraban piedras, otros le quitaban las púas a los chumbos restregándolos contra mi cuello, otros probaban su puntería con mojones humanos petrificados y otros me llenaban la piel de heces hasta que las moscas me cubrían el cuerpo. Reuní un capital.

Gema y Cucho dijo
Buaaaa!!! :-( Vaya drama!! Pobre Calvario, dejándose humillar por dos duros. Desde luego... de todo se puede hacer negocio, hasta de las desgracias. Si es que hay más de uno que es feliz puteando a los demás... te haces psicólogo y te forras. Por lo menos, nos queda la esperanza de que Calvario sepa hacer una buena inversión con el dinero que ha conseguido.
Seguiremos pendientes del destino de nuestro amigo.
Saludos desde la Alfombra Roja
20 Febrero 2007 | 07:55 PM